El próximo sabado 17 de marzo sobre las 17.00 horas, se realizará una contada infantil en el colegio Ntra. Sra. de Loreto de Madrid en la calle O´Donell nº  61, para unos talleres infantiles a beneficio de un proyecto de construcción y ampliación de una escuela de secundaria en Mombassa (Rep. Dem. del Congo), realizado por  ”Manos Unidas” . Por supuesto estais invitados todos los buhitos y si alguno se anima pues ya sabe…

Para colaborar es necesario ponerse en contacto por los cauces ya conocidos.

Un día el zorro ponderaba al lobo la fuerza del hombre: no había animal que se le resistiera, y todos habían de valerse de la astucia para guardarse de él.

A esto respondió el lobo:

-Como tenga ocasión de encontrarme con el hombre, ¡vaya si arremeteré contra él!.

-Puedo ayudarte a encontrarlo-dijo el zorro-; ven mañana de madrugada y te mostraré uno.

Presentose el lobo temprano, y el zorro lo condujo al camino que todos los días seguía el cazador. Primeramente pasó un soldado licenciado, ya muy viejo.

-¿Es eso un hombre?-preguntó el lobo.

-No- respondió el zorro-, lo ha sido.

Acercose después un muchacho, que iba a la escuela.

-¿Es eso un hombre?

-No, lo será un día.

Finalmente, llegó el cazador, la escopeta de dos cañones al hombro y el cuchillo de monte al cinto.

Dijo el zorro al lobo:

-¿Ves? ¡Eso es un hombre! Tú atácalo si quieres, pero, lo que es yo, voy a ocultarme en la madriguera.

Cargó el lobo contra el hombre.

El cazador al verlo dijo:

-¡Lástima que no lleve la escopeta cargada con balas!

Apuntándole, le disparó una perdigonada en la cara. El lobo arrugó intensamente el hocico, pero, sin asustarse, siguió derecho al adversario, el cual le disparó la segunda carga. Reprimiendo su dolor, el animal se arrojó contra el hombre, y entonces este, desenvainando su reluciente cuchillo de monte, le asestó tres o cuatro cuchilladas, tales que el lobo salió a escape, sangrando y aullando, y fue a encontrar al zorro.

-Bien, hermano lobo-le dijo este-, ¿que tal ha ido con el hombre?

-¡Ay!-respondió el lobo-, ¡Yo no imaginaba así la fuerza del hombre! Primero cogió un palo que llevaba al hombro, sopló en él y me echó algo en la cara que me produjo terrible escozor; luego volvió a soplar en el mismo bastón, y me pareció recibir en el hocico una descarga de rayos y granizos; y cuando ya estaba junto a él, se sacó del cuerpo una brillante costilla, y me produjo con ella tantas heridas, que por poco me quedo muerto sobre el terreno.

-¡Ya estás viendo lo arrogante y mentecato que eres!- dijo el zorro. Echas el hacha tan lejos, que luego no puedes ir a buscarla.

(hermanos Grimm)

 

Esta ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta.

Esta ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes…pero pozos al fin.

Los pozos se diferenciadan entre sí, no solo por el lugar en el que estavan excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior). Había pozos pudientes y ostentosos con brocales de mármol y de metales preciosos; pozos humildes de ladrillo y madera y algunos otros más pobres, con simples agujeros pelados que se abrían en la tierra.

La comunicación entre los habitantes de la ciudad era de brocal en brocal y las noticias cundían rápidamente, de punta a punta del poblado.

Un día llegó a la ciudad una “moda” que seguramente había nacido en algún pueblecito humano: La nueva idea señalaba que todo ser viviente que se precie debería cuidar mucho más lo interior que lo exterior. Lo importante no es lo superficial sino el contenido.

Así fuen como los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaban de cosas como monedas de oro, y piedras preciosas. Otros, más prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos más optaron por el arte y fueron llenándose de pinturas, pianos de cola y sofisticadas esculturas posmodernas. Finalmente los intelectuales se llenaron de libros, de  manifiestos ideológicos y de revistas especializadas.

Pasó el tiempo.

La mayoría de los pozos se llenaron a tal punto que ya no pudieron incorporar nada más.

Los pozos no eran todos iguales así que, si bien algunos se conformaron, hubo otros que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior…

Alguno de ellos fue el primero: en lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad ensanchándose.

No pasó mucho tiempo antes de que la idea fuera imitada, todos los pozos gastaban gran parte de sus energías en ensancharse para poder hacer más espacio en su interior.

Un pozo, pequeño y alejado del centro de la ciudad, empezó a ver a sus camaradas ensanchándose desmedidamente. El pensó que si seguían hinchándose de tal manera, pronto se confundirían los bordes y cada uno perdería su identidad…

Quizás a partir de esa idea se le ocurrió que otra manera de aumentar su capacidad era crecer, pero no a lo ancho sino hacia lo profundo. Hacerse más hondo en lugar de más ancho.

Pronto se dio cuenta que todo lo que tenía dentro de él le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería se más profundo debía vaciarse de todo contenido…

Al principio tuvo miedo al vacío, pero luego, cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo.

Vacío de posesiones, el pozo empezó a volverse profundo, mientras los demás se apoderaban de las cosas de las que él se había deshecho…

Un día, sorpresivamente el pozo que crecía hacia adentro tuvo una sorpresa: adentro, muy adentro, y muy en el fondo encontró agua…

El pozo superó la sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo, humedeciendo las paredes, salpicando los bordes y por último sacando agua hacia fuera.

La ciudad nunca había sido regada nada más que por la lluvia, que de hecho era bastante escasa, así que la tierra de alrededor del pozo, revitalizada por el agua, empezó a despertar.

Las semillas de sus entrañas, brotaron en pasto, en tréboles, en flores, y en tronquitos endebles que se volvieron árboles después…

La vida explotó en colores alrededor del alejado pozo al que empezaron a llamar “El Vergel”.

Todos le preguntaban como había conseguido el milagro. -Ningún milagro- contestaba el Vergel- hay que buscar en el interior, hacia lo profundo…Muchos quisieron seguir el ejemplo del Vergel, pero desandaron la idea cuando se dieron cuenta de que para ir más profundo debían vaciarse.

Siguieron ensanchándose cada vez más para llenarse de más a más cosas…

En la otra punta de la ciudad, otro pozo, decidió correr también el riesgo del vacío…

Y también empezó a profundizar…

Y también encontró agua…

Y también salpicó hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo…

-¿Qué harás cuando se termine el agua?- le preguntaban. -No sé lo que pasará- contestaba- Pero, por ahora, cuánto más agua saco, más agua hay. Pasaron unos cuantos meses antes del gran descubrimiento.

Un día, casi por casualidad, los dos pozos se dieron cuenta de que el agua que habían encontrado en el fondo de sí mismos era la misma…Que el mismo río subterráneo que pasaba por uno inundaba la profundidad del otro.

Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida. No sólo podían comunicarse, de brocal a brocal, superficialmente, como todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto:

La comunicación profunda que sólo consiguen entre sí, aquellos que tienen el coraje de vaciarse de contenidos y buscar en lo profundo de sus ser lo que tienen que dar…

(J. Bucay) 

El castillo de Azagala se derrumba      
Pretenden crear una asociación para pedir una actuación urgente 
FRANCISCO JOSÉ NEGRETE/ALBURQUERQUE El castillo de Azagala se encuentra en estado crítico ante la pasividad de sus propietarios y de los organismos públicos. La colosal fortaleza, ubicada en plena Sierra de San Pedro, en un paraje espectacular -a sus pies confluyen los ríos Albarragena, Zapatón y Sansustre y su atalaya parece un trampolín del pantano Peña del Águila-, tiene varias cubiertas hundidas, muros de sillares abatidos, almenas y torreones desmochados y bóvedas interiores en peligro de derrumbamiento.Su estado se ha agravado desde que permanecen abiertas sus puertas lo que, además de haber provocado el expolio de muebles interiores, piedras blasonadas e incluso una campana del siglo XVI, supone un peligro para todo aquel que entra en su interior, y son muchos quienes aprovechan el atractivo de este castillo para perderse entre sus muros todos los fines de semana.Una asociaciónEste incomprensible abandono de una fortaleza del siglo XIII, que perteneció a la Orden Militar de Alcántara y formó parte de la línea defensiva fronteriza castellano-portuguesa, es motivo de indignación entre numerosos alburquerqueños, algunos de los cuales han decidido constituir una asociación que reivindique una actuación urgente.Entre los promotores se encuentran el director de la guardería municipal Manuel Gutiérrez; la directora del IES Castillo de Luna, Luci Pintor, y el investigador y ex responsable de turismo local Eduardo Maya. Este último destaca la importancia histórica de este castillo, en el que murió Don Alonso de Monroy, clavero y maestro de la Orden Militar de Alcántara, conocido como el ‘Sansón extremeño’ por su tremenda corpulencia.En sus inmediaciones tuvo lugar la célebre batalla de Zalaca -origen del nombre del castillo-, en la que participó Alvar Fañez, lugarteniente del Cid Campeador, contienda que supuso la última gran derrota de las tropas de Alfonso VI frente a los almohades. En épocas más recientes sirvió de refugio para los maquis en la guerra civil, de hecho algunas paredes de la fortaleza están escritas por proclamas y reflexiones de éstos.Según narra el escritor Luis Martínez Terrón, «hasta 1846 el castillo se encontraba bien conservado y su Encomienda había acogido a más de 350 personas en el año 1403». Pero sería tras la jubilación de Julián Ventura, en 1992 cuando empezó a sufrir un deterioro progresivo. Éste vivía en su interior como guarda del Barrazuelo, una de las fincas en las que se encuentra ubicado el castillo -la otra es el Prior- y el mismo se encargaba de su conservación. Desde entonces nadie ha vivido en Azagala.
Petición de compraEn 1994, el entonces grupo de la oposición ORPO, con Ángel Vadillo a la cabeza, pidió a la Junta de Extremadura su compra y rehabilitación, sin obtener respuesta. Dos años después, la Comisión Local de Patrimonio remitió un escrito a la Dirección General de Patrimonio solicitando «medidas urgentes o se perderá una pieza de valor histórico y artístico incalculable». Respondió la entonces directora Aurora Ruiz Mateos que «los bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español deberán ser conservados, mantenidos y custodiados por sus propietarios», en este caso los dueños de las fincas antes citadas, añadiendo que «los ayuntamientos en cuyo término municipal se conserven estos edificios son responsables de todo daño que pudiera sobrevenirles». No obstante, en aquella misiva firmada en octubre de 1996, la Junta de Extremadura decía que «lo avanzado del presupuesto impide realizar ninguna intervención económica». Pero, añadía, «queda abierta la posibilidad de que se haga en próximos ejercicios».Desde entonces hasta ahora, no se ha acometido inversión alguna para su conservación, a pesar de que esta extraordinaria fortaleza sigue apareciendo en folletos de turismo, en libros sobre castillos y en coleccionables, como aquel en el que sirvió de anuncio, a doble página, en este periódico de una colección inédita sobre los castillos de Extremadura.En los últimos años se ha hablado varias veces de intentos de compra del castillo e incluso recientemente el alcalde local, Ángel Vadillo, ha manifestado públicamente que se encuentra en conversaciones con la Junta para buscar una solución, pero mientras tanto hay alburquerqueños desesperanzados que han decidido pasar a la acción y se van a constituir en asociación dispuesta a desarrollar las acciones necesarias para salvar la fortaleza.Eduardo Maya señala en este sentido que su puesta en valor sería un reclamo turístico de extrema importancia para Alburquerque y Extremadura. 
La ley contempla la expropiación  Eduardo Maya recuerda que la Ley 13/1905 de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español contempla que cuando los propietarios de los bienes de interés cultural no ejecuten las actuaciones exigidas para su conservación, la administración puede ordenar su ejecución subsidiaria. Además, añade, el artículo 36 de la citada Ley contempla que el incumplimiento por parte de los propietarios de las obligaciones establecidas, «será causa de interés social para la expropiación forzosa de los bienes declarados de interés cultural», como es el caso del castillo de Azagala 

(periódico  Hoy 10-02-2007) 

 

 

 

Alburquerque, Alburquerque

bien mereces ser honrado,

en ti están los tres infantes

hijos del rey Don Fernando.

Destérrelos de mis reinos

destérrelos por un año;

Alburquerque era muy fuerte

con él se me habían alzado.

Oh Don Alvaro de Luna,

cuán mal me habeis burlado.

Dixisteme que Alburquerque

está puesto en un llano,

véole yo cavas hondas

y de torres bien cercado,

dentro mucha artillería,

gente de pie y de caballo

y en aquella torre mocha

 tres pendones han alzado;

el uno por don Enrique,

otro por don Juan su hermano,

el otro era por don Pedro,

Infante desheredado,

Álcese luego el Real

que excusado era era tomallo.

(romance del cancionero musical siglos XV y XVI, completado por Menéndez Pelayo con un manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid)

Un viejo sabio que había por estos lares estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.  El les dijo:

-¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mi!…¡es entre dos lobos!-

-Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, egolatría, competencia, superioridad.-

-El otro es bondad, alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, benevolencia, amistad, empatía, verdad, compasión y fe.-

Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra.

Lo pensaron por un momento y uno de los niños le preguntó a su abuelo:

-¿Y cual de los lobos crees que ganará?-

El viejo sabio respondió simplemente…

-El que alimentes-

Una persona perversa decide hacer un regalo a una persona pobre en su aniversario e irónicamente manda preparar una bandeja llena de basura y desperdicios. En presencia de todos, manda entregarle el regalo, que es recibido con alegría por el agasajado. Gentilmente el agasajado se lo agradece y le pide que espere un instante, ya que le gustaría poder retribuir la gentileza. Tira la basura, lava la bandeja, la cubre de flores, y la devuelve con un cartel donde dice:

“Cada uno da lo que posee”

–Gerineldo, Gerineldo, paje del rey más querido,

quién te tuviera esta noche en mi jardín florecido.

Válgame Dios, Gerineldo, cuerpo que tienes tan lindo.

–Como soy vuestro criado, señora, burláis conmigo.

–No me burlo, Gerineldo, que de veras te lo digo.

–¿Y cuando, señora mía, cumpliréis lo prometido?

–Entre las doce y la una, cuando el rey esté dormido.

Media noche ya es pasada. Gerineldo no ha venido.

“¡Oh, malhaya, Gerineldo, quien amor puso contigo!”

–Abráisme, la mi señora, abráisme, cuerpo garrido.

–¿Quién a mi estancia se atreve, quién llama así a mi postigo?

–No os turbéis, señora mía, que soy vuestro dulce amigo.

Tomáralo por la mano y en el lecho lo ha metido;

entre juegos y deleites la noche se les ha ido,

y allá el amanecer los dos se duermen vencidos.

Despertando había el rey de un sueño despavorido.

“O me roban a la infanta o traicionan el castillo.”

Aprisa llama a su paje pidiendole los vestidos:

“¡Gerineldo, Gerineldo, el mi paje más querido!”

Tres veces le había llamado, ninguna le ha respondido.

Puso la espada en la cinta, adonde la infanta ha ido;

vio a su hija, vio a su paje como mujer y marido.

“¿Mataré yo a Gerineldo, a quién crié desde niño?

Pués si matare a la infanta, mi reino queda perdido.

Pondré mi espada por medio, que me sirva de testigo.”

Y salióse hacia el jardín sin ser de nadie sentido.

Rebullíase la infanta tres horas ya el sol salido;

con el frior de la espada la dama se ha estremecido.

–Levántate, Gerineldo, levántate, dueño mío,

la espada del rey mi padre entre los dos ha dormido.

–¿Y adónde iré mi señora, que del rey no sea visto?

–Vete por ese jardín cogiendo rosas y lirios;

pesares que te vinieren yo los partiré contigo.

–¿Donde vienes, Gerineldo, tan mustio y descolorido?

–Vengo del jardín, buen rey, por ver como ha florecido;

la fragancia de una rosa la color me ha devaído.

–De esa rosa que has cortado mi espada será testigo.

–Matadme, señor, matadme, bien lo tengo merecido.

Ellos en estas razones, la infanta a su padre vino;

–Rey y señor, no le mates, mas dámelo por marido.

O si lo quieres matar la muerte será conmigo.

(anónimo)